dissabte, 27 de juliol de 2013

Dos llibres imprescindibles sobre la corrupció al nostre país










                                            





Una bona lectura per aquest estiu pot ser qualsevol d'aquests dos llibres (preferentment els dos per tenir una visió nacional de la qüestió). Ambdós tracten sobre la corrupció. Un d'ells, a nivell català; l'altre, a nivell nacional. Ambdós ens fan descobrir dades, informacions i fets que indignen a qualsevol persona amb un mínim sentit de la justícia (i la vergonya). Gràcies a la Marta Sibina i l'Albano Dante (revista Cafèambllet), i a Daniel Montero. Els tres ens faciliten a nosaltres, els ciutadans, a dur a terme una de les que hauria de ser les nostres obligacions com a responsables de la nostra societat i del món que deixarem als nostres fills: estar ben informats dels problemes per tal que, com a mínim, poguem protestar i fer pal·lès el nostre descontent i la nostra disconformitat vers aquesta casta que ens espolia i que després es dediquen a carregar el mort als altres, com si la penúria de tots els catalans i dels espanyols en conjunt no fos culpa, enterament, de la Generalitat, l'Estat i els partits polítics connivents amb la gran banca i les grans empreses.
A Espanya, inclosa Catalunya, hi ha diners i gent treballadora i responsable de sobres per a dur el país endavant, entre tots i sense enfrontar-nos els uns amb els altres. Només cal que la riquesa que els treballadors generem sigui distribuïda equitativament i que els diners públics s'utilitzin al 100% pel que són: per oferir serveis als ciutadans.
Novament, gràcies a aquestes tres persones (la Marta, l'Albano i en Daniel) per posar en coneixement d ela ciutadania fets tan greus com els que relaten en els seus respectius llibres.

A continuació enganxem còpies dels vídeos de la Marta que van ser esborrats per ordre judicial, en un vil i fastigós atemptat contra la llibertat d'expressió, més propi de la distopia de 1984 que d'una democràcia.



diumenge, 21 de juliol de 2013

Desmuntant mites nacionalistes: els catalans a la Història d'Espanya

En un altre escrit ja vàrem deixar consignats molts artistes, escriptors i polítics que van participar en la política espanyola amb convicció espanyolista, o van beure de la cultura general espanyola per crear obres catalanes, o que van aportar l'influx català a la cultura general espanyola.

En aquesta ocasió citarem diveros fragments del llibre Los catalanes en la Historia de España de l'historiador José Antonio Vaca de Osma. Totes les cites són de
José Antonio Vaca de Osma (1996) Los catalanes en la Historia de España, Madrid, Editorial Biblioteca Nueva

Veurem com ens desmenteix el tòpic nacionalista que afirma que els catalans ens hem desentès sempre de la política espanyola i que hem format part de l'estat espanyol per força. De passada, anirà qüestionant o rebatent alguns altres mites.



Cita de Vicens Vives. “El nacimiento de una España viable forjada en el tridente portugés, castellano y catalano-aragonés, es el mérito incuestionable de Ramón Berenguer IV. El pluralismo jamás excluyó la conciencia de la unidad de gestión en los asuntos hispánicos.”

València conquerida més pels aragonesos que pels catalans. “En las Cortes de Monzón se acordó ir a la conquista [de Valencia]. De los nobles que votaron la Cruzada sólo asistieron el treinta por ciento de los catalanes y, em cambio, el ochenta y seis por ciento de los aragoneses.” (pp 50-51)


Catalunya anacrònica al segle XV, no pas protodemocràcia. · En una época en que empiezan a consolidarse las monarquías de los grandes Estados absolutistas del Renacimiento, Cataluña va contra corriente. Sus Cortes defienden ideas o intereses particulares de los tres brazos, eclesiástico, feudal y ciudadano. Esta especie de oposición a los grandes designios lleva a la decadencia política, lo que reconocen los mejores historiadores catalanes.” (P 64)

Amb Ferran, major integració hispànica. “A partir de Fernando I la vinculación entre los reinos peninsulares se incrementa y se inicia el camino para la unidad con una proyección continental.” (P 75)

Castella ajuda a sitiar Perpinyà. “ Las fuerzas de Juan II van a sitiar Perpiñán con la ayuda de los propios perpiñaneses y con una fuerza de nobles aragoneses, valencianos y catalanes más el socorro de 440 lanzas castellanas. Admirable ejemplo de colaboración en una empresa auténticamente catalana y española.” (P 92)

Paper catalans conquesta Amèrica. “ Varios personajes de la corona catalano-aragonesa tuvieron un papel de primera fila en los días del descubrimiento. Joan de Colom, de padres ampurdaneses, fue secretario del rey Fernando y fue un importante enlace entre el descubridor y los monarcas. Él redactó los documentos de las Capitulaciones y los conservó en el registro de la Cancillería catalana.” (P 100)

Evolució Catalunya fins Carles I. “Cataluña en la Prehistoria fue parte de Iberia. Cataluña en los tiempos clásicos y de la colonización romana, la Tarraconense, la Citerior, fue parte de Hispania. Cataluña, después fue parte de la España visigótica, Ducado de Gothia. Cataluña, en el Imperio Carolingio, fue la Marca Hispánica. Cataluña con los árabesm Catalunya Vella, fue Al-Ifranquiya, tierra de los francos. Cataluña, la de los condes independientes a partir de Ramón Berenguer III, representó un esfuerzo de afirmación de la personalidad propia y de aliento reconquistador para pasar de la Catalunya Vella a las lindes de Aragón y a la línea del Ebro. Cataluña, desde Ramón Berenguer IV fue parte avanzada y faro político de la Corona de Aragón. Fue la época gloriosa de sus grandes condes-reyes. Cataluña, desde el compromiso de Caspe, extinguida su dinastía condal, se integró en la política peninsular reforzando su presencia mediterránea. Cataluña, con Fernando el Católico, supera el medievalismo y entra a formar parte de la unión de los reinos de España, con proyección universal.” (pp 107-108)

Catalans a l’Estat de Carles I. “Otros nobles catalanes que se distinguieron al servicio del Emperador y Rey de España fueron, entre otros, don Miguel May, embajador en Roma; Antoni de Cardona, virrey de Sicilia muchos años; Berenguer d’Oms, general de las galeras de España; Miquel de Boera, capitán general de la armada en las expediciones a Túnez y Argel, así como Hugo de Montcada, plenipotenciario del Emperador, embajador ante el Papa, general en jefe de los ejércitos imperiales que entraron en Roma, virrey de Nápoles y muerto en la guerra contra Francia en 1528” (P 113)

Cita de Soldevila. “La figura del emperador Carlos V es una de las más grandes de la Historia. Cataluña fue uno de los primeros países en comprender y sentir las posibilidades de grandeza –indudablemente el primero entre los países hispánicos-. También el emperador va a distinguirla siempre y si van a poder surgir discrepancias entre ella y su soberano, como en el caso de la Inquisición, mientras él viviera no llegarían a producirse conflictos graves que pudieran comprometer seriamente las relaciones entre la monarquía y el pueblo catalán, entre Cataluña y el resto de España. Si la desnacionalización de Cataluña avanza, no es por la fuerza de imposiciones retrógadas, sino por la fuerza misma de expansión y de atracción de la monarquía española, por entonces en la cima de su poder y de su gloria.” (P 116)

Olivares no odiava els catalans. “La política de Olivares no iba contra los catalanes como catalanes. Su ruda lucha iba contra todo lo que él consideraba sectores privilegiados de la monarquía, bien fueran regiones o grupos sociales, como la nobleza castellana, por ejemplo. Y su arma, casi siempre, era la fiscalidad, con lo que la aristocracia, a la que pertenecía y le fallaría en los momenos más graves, le iba tomando verdadeo odio.” (P 131)

La Lonja de Barcelona diu que Catalunya és Espanya. “El año 1674, los cónsules de la Lonja de Barcelona piden a la regente Mariana de Austria una merecida independencia del “cónsul de las naciones” de Cádiz, que por cierto era un flamenco. Fundamentaban su reclamación diciendo que “ellos eran propios vasallos que son y se nombran españoles, siendo como es indubitado que Cataluña es España”. La justa petición fue atendida.” (P 142)

Castellans contra Felip V. “No fue Cataluña la única que se opuso a Felipe V. En Castilla había también una extendida animafversión contra los fanceses. Los primeros en tomar las armas contra ellos, ya en 1703, fueron el almirante de Castilla y el conde de la Corzana (…). También (…) el marqués de Leganés y conde de San Lúcar la mayor, [etc]. (…) Repugnaba a la principal nobleza española el que mandase en Madrid Luis XIV y crecían las discordias en el palacio.” (pp 148-149)

Ciges i Villarroel, amb Espanya. “Ferre i Ciges decía por entonces que “eran dignos de compasión los engañados pueblos de Castilla y en general de toda España”. Y Villarroel, en su última arenga insistía en que “combatimos por nosotros y por toda la nación española”. Los “comuns” al redactar su último documento el 11 de septiembre invocaban no sólo la libertad del Principado, sino la de toda España.” (P 154)

Catalans durant la Guerra del Francès. “La ciudad de Manresa tomó la iniciativa para una movilización general y popular, de acuerdo el Ayuntamiento y la Junta de Somatenes para “luchar con celo en defensa de la Religión, el bien universal del Estado y de la Patria y la defensa del Principado.” (P 173)

Versos i cançons catalanes durant la Guerra Gran: (P 174)
“¿Qué pensavas tal vegada,
gabaig, que Espanya dormía
porque ses tropas tenía
descansant dins l’estacada?”
“Vallespir, Roselló la França entera
del valor espanyol o excés admira:
ya espera resistir, ya desespera:
ya brama contra el cel però delira:
que lo cel és qui vol que torne a Espanya
lo Rosselló, Navarra y la Cerdanya.” (Sonet Català, 1792)
“Toquen lo corn allá en Gerona
del gran Urrutia al manament
que la bandera al aire dona
cridant al arma lo jovent” (Cançó del Miquelet)

Catalunya, amb Espartero. “Barcelona celebró el triunfo de Espartero como una victoria propia; allí se había iniciado el movimiento progresista. Y las cortes eligieron al duque de la Victoria como Regente de España. Vemos una vez más como Cataluña, Barcelona en concreto, exaltan a personajes, reales y políticos y les llevan, o confirman su autoridad, al pleno poder en España.” (P 194)

Catalunya i guerra Àfrica. “El reusense general Prim figura entre ellos [generales al mando de la guerra de África en Marruecos en 1859], al frente de 500 voluntarios catalanes que han sido despedidos en medio del entusiasmo general de la población. Prim y sus hombres vencen en la batalla de los Castillejos y el prestigio de lo catalàn sube en toda España.” (P 197)

Jocs Florals. “La Regente fue reina de los Juegos Florales que presidió el Jefe del Gobierno Práxedes Mateo Sagasta y en los que Menéndez y Pelayo, mantenedor, pronunció un encendido elogio de la lengua catalana.” (P 211)

Rebuda Exércit nacional. “Soy testigo de que al Ejército nacional se lo recibió masivamente en todas partes como liberador. Lo viví desde el Ebro hasta Barcelona. La misa de campaña en la plaza de Cataluña a los pocos días de la Liberación fue una de las mayores demostraciones de fervor y entusiasmo que pueden darse.” (P 254)

Catalans a l’Estat franquista. “[Durante los primeros meses de la posguerra] dos civiles pasaron a desempeñar la Alcaldía y la presidencia de la Diputación, dos personajes de primera fila, don Miguel Mateu Pla y don Josep María Milá i Camps.” (P 261)
“No fue la época del gobierno de Franco una de las de mayor ausencia de los catalanes en la política española. (…). [El régimen cuidó de ponder a catalanes] en los puestos claves de Diputaciones y Auntamientos. Ya hemos visto, enseguida, a Miguel Mateu, alcalde de Barcelona, y a Milá y Camps, presidente de la Diputación. Luego vendrían los Buxó y Abaigar, marqués de Castellflorite, Simarro, Porcioles, Massó, Samaranch, Udina, Cruylles, Carreras, Muller de Abadal…
En el gobierno de Madrid y en puestos muy destacados de la política espanyola participaron Eduardo Aunós, Demetrio Carceller, Joaquín Planell, Pedr Gual Villalbí, Laureano López Rodó, Joaquim Bau Nolla [presidente de la Comisión de Industria en el Gobierno de Burgos, cargo equivalente a ministro], Enrique Fontana Codina y Enrique García del Ramal, ministros; otros fueron Comisarios de los Planes de Desarrollo, Subsecretarios, gobernadores civiles, embajadores (…) y los Gych (Delegado Nacional de Deportes), Bassols (Director General de Promoción del Turismo), Claudio Colomer (Director General de Comercio), Ramón Sedó (Subsecretario), Vilarasau (Director General del Tesoro), Fabián Estapé (Comisario del Plan de Desarrollo), Parellada (Embajador), Ferrer Salat (Presidente de la CEOE), Calviño (Consejero Nacional)… No debe olvidarse que un catalán excepcional, el formidable escritor y filósofo, don  Eugeni d’Ors, fue secretario general de Bellas Artes y colaborador decidido del régimen desde los tiempos de Burgos. Y si aplicamos el “ius solii”, catalanes de nacimiento fueron los ministros Fernández de la Mora, Martínez Esteruelas y Cortina Mauri, éste catalán hasta el acento.” (P 266)
 

 

dissabte, 20 de juliol de 2013

Els nombres contra els tòpics: la majoria de catalans són independentistes?

Últimament es diu que hi ha una majoria social de Catalunya favorable a la independència. Aquesta asseveració s'afirma en base a dos dades: la composició del Parlament de Catalunya i la manifestació de l'11 de Setembre del 2012, en la qual van assistir-hi, es diu, un milió i mig de persones.

Pel que fa a la manifestació, la mateixa vanguardia i altres diaris, així com l'empresa Lynce (dedicada al càlcul d'assistents a les manifestacions), ja van donar arguments i documentació demostrant que la xifra donada pels convocants i el govern de la Generalitat era exagerada, xifrant els assistents, amb mètodes seriosos, entre 56000 i 600000 persones:
http://www.publico.es/detalle-imagen/327249/?c=http://www.publico.es/espana/327249/guerra-de-cifras-de-millon-y-medio-de-manifestantes-a-56-000
http://blogs.elpais.com/.a/6a00d8341bfb1653ef017744b3e2b3970d-pi
http://www.vozbcn.com/2012/09/11/125750/ciu-convierte-manifestacion-exito/
http://www.lavanguardia.com/politica/20120914/54349577571/manifestacion-independentista-600-000-personas.html

Pel que a l'argument de la composició del Parlament sorgit del 25 N de 2012, les xifres també desmenteixen dita asseveració. Els partits que van presentar-se amb un programa independentista i van obtenir representació parlamentaria (CiU, ERC i CUP) sumen, en total, 1.734.852 vots. Si tenim en compte que el nombre total de votants va ser de 3.657.450, tenim que el total de vots independentistes és menor que el vot dels no independentistes: 1.837.467. No han de prendre's les xifres de manera categòrica, ja que alguns partits que van presentar-se amb programes no independentistes també tenen votants independentistes (sobretot, ICV), però també és cert que alguns dels partits independentistes tenen votants no independentistes (sobretot, CiU). Per tant, són xifres bastant fiables.

Però cal tenir en compte el nombre total no només de votants, sino d'electors. Hi havia un total de 5.413.769 electors. Degut al context i caràcter de les eleccions, és lògic suposar que tots els independentistes van participar a les eleccions. En conseqüència, no sembla erroni suposar que tots els catalans que no van votar no estan pas a favor de la independència. Si restem els vots independentistes (és a dir, els catalans independentistes) al nombre total d'electors, tenim que els catalans que no estan a favor de la independència són 3.678.917. És a dir, un 67%!!

És possible seguir afirmant, davant d'aquestes xifres, que a Catalunya hi ha una majoria social per la independència? Que hi ha molts independentistes? D'acord. Que l'independentisme creix? També hi estem d'acord. Però NO són majoria.

I és per això que no es fa encara cap consulta. Es podria fer, no per part del govern català, però si per part de la societat civil, com ja es va fer anys enrerre (amb un fracàs de participació, per cert). Si no es fa cap tipus de consulta per conèixer l'opinió dels catalans no és perquè el govern espanyol no ho vulgui, sino perquè el govern català sap perfectament que no la guanyaria ara per ara. Per això segueix propagant els tòpics i distorsions habituals i segueix subvencionant fortament les assosiacions propagandístiques (llegeixi's, sobretot, Òmnium Cultural): perquè necessita guanyar encara més adeptes.

dijous, 4 de juliol de 2013

Desmuntant mites nacionalistes: 1714

El nacionalisme català ens ha fet creure que l'11 de Setembre de 1714 Catalunya fou conquerida per España. Quan volen ser una mica més "rigorosos", diuen que el règim constitucional català fou substituït per les lleis i costums de Castella. Sembla ser, doncs, que més aviat fou una guerra entre Cataluña y Castella. Però no, ni tan sols això!

L'historiador britànic Henry Kamen desmenteix totes les falsificacions i distorsions històriques que el nacionalisme català ha fet sobre la Guerra de Successió Espanyola. Totes les cites són del llibre
HENRY KAMEN (2000) Felipe V. El rey que reinó dos veces, Ed Temas de hoy, Madrid


No tots els catalans canviaren del bàndol de Felip V al de Carles d'Àustria. “Aquellos que decidieron el acuerdo de 1705 [entre un pequeño grupo de catalanes descontentos y agentes del gobierno inglés acordaron el apoyo de los catalanes a la causa del archiduque] no hablaban de ninguna manera en nombre de todos los catalanes. La gente en Cataluña, al igual que en otras partes de la Península, estaba dividida en cuanto al apoyo a Felipe V o al archiduque. (…) Pero en ciertas partes de la provincia había un fuerte sentimiento antifrancés, arraigado en experiencias de anteriores décadas.” (P 61)

Per què molts catalans van canviar de bàndol. “En Cataluña, la fortaleza clave de Girona descubrió en julio de 1705 que su artillería era insuficiente para su defensa y decidió capitular ante los aliados, pues no tenía otra alternativa. Lleida, en septiembre de 1705, se encontró virtualmente indefensa; la ciudadela no contaba con más de 25 soldados para su defensa, y dada la situación militar no se podía esperar ayuda de ninguna parte. (…) En una revuelta popular muy grave, el día 15 del mes, los amotinados pidieron que la ciudad se sometiera a las fuerzas evidentemente superiores del archiduque. Estos ejemplos, que pueden multiplicarse indefinidamente, demuestran que el factor decisivo en la Guerra de Sucesión no fue la preferencia política de las personas, sino la capacidad militar de los ejércitos contendientes.” (P 65)
La controversia sobre la nueva dinastía precipitaba conflictos que hacía tiempo yacían latentes entre los catalanes, castellanos y otros españoles. En ningún momento el archiduque tuvo un apoyo unánime o ni siquiera mayoritario en Cataluña. Sin embargo, durante el curso de los años siguientes, la existencia de una fuerte presión por parte de un grupo rebelde, junto con la superioridad militar aliada y la presencia naval en Barcelona, indujo a que muchas ciudades se decidieran por el archiduque, aunque a menudo con mucha renuencia. Tarragona, por ejemplo, se unió al archiduque porque los barcos aliados la bombardeaban desde el mar y el coronel Nebot la atacaba por Tierra.” (P 110)

Felip V alterà constitucions castellanes. Per tant, Castella també va patir agressions jurídiques per part de Felip V, i les lleis que s'imposaren per la força no ho foren només a Catalunya, sino també a Castella (però prèviament, i d'aquí sorgí la possibilitat de distorsionar aquest fet històric). “El nuevo régimen alteró las constituciones de Castilla varios años antes de que destruyera aquellas de Aragón. Lo sucedido en Castilla no implicaba una amenaza a la cultura autóctona, e incluso fortaleció el poder estatal castellano; por tanto, no se ha reconocido la relevancia de lo que pasó. Pero se producían grandes cambios y a los castellanos no les gustaban.” (P 69)

Felip V contra Castella i Aragó (i no Castella contra Aragó). “Debemos tener presente que los sentimientos de Luis y de los otros consejeros de Felipe no estaban de ninguna manera dirigidos sólo contra la corona de Aragón. Como ya hemos visto, los franceses criticaban en extremo todo el estilo del gobierno español. Habían comenzado a reformar el sistema castellano, y ahora les interesaba cambiar el sitema aragonés. El parecer del archiduque Carlos no era esencialmente diferente.” (P 84)

Castilla y Aragón estaban sujetas a un régimen que había cambiado sus leyes y empujado a sus nobles a presidio o al exilio. Cataluña quedó inundada de panfletos que presentaban una imagen de “la nación atropellada, tantas ciudades, villas y poblaciones como tienen los reynos de Castilla, Aragón y Valencia, donde no hay arbitrio de vivir que no sea a costa de ser tiranía…”” (P 112)

Siete años después de la revocación de los fueros de Valencia, muchos de la elite veían claramente que Cataluña se encontraba ante la pérdida de sus constituciones históricas. Cuando todas las posibilidades de un acuerdo con Felipe V se desvanecieron, la ideología catalana también cambió. No era significativamente antiespañola, y no podía serlo ya que muchos de los refugiados en Barcelona eran castellanos, valencianos y aragoneses opuestos al régimen borbónico. (…) Los catalanes rebeldes luchaban por una España libre, no por su independencia de España. Pero al mismo tiempo luchaban por sus propias leyes.” ( 112)

Nou règim, progrés polític. “Hubo dos modificaciones principales: una administración más centralizada después de la abolición de los fueros provinciales, y un control centralizado de las finanzas del Estado. El intento de aumentar el control central estaba en línea con la política de todos los estados europeos, en los que un cambio hacia un gobierno común y un mercado común se veía como progresista. Las barreras aduaneras entre los diferentes reinos de la Península eran un etsorbo evidente para el progreso comercial.” (P 143)

Felip V no atemptà contra la llengua. “El oneroso nuevo régimen en la costa mediterránea de España afectaba a la política y a los impuestos, pero no a la cultura. Algunos escritores de años después declaraban que el régimen de Felipe V había prohibido y socavado la lengua mayoritaria de Cataluña y Valencia. La opinión es exagerada e insostenible. La Nueva Planta inició – de una manera extraoficial y doscientos años después de que se hubieran decretado leyes similares en Inglaterra y Francia – la práctica de emplear una sola lengua oficial administrativa, el castellano. El cambio no podía evitarse, a causa de los varios administradores militares en la provincia - castellanos, franceses e italianos -, que sólo compartían el conocimiento de la lengua castellana. (…) El castellano se utilizaba para todo el papeleo oficial. Pero en la práctica, el catalán siguió siendo la única lengua principal y comúnmente hablada y escrita entre la gente en Cataluña y Valencia. Tres generaciones después de la abolición de los fueros (…) los obispos usaban el catalán como principal idioma administrativo. Por toda la sociedad catalana, el idioma permaneció vivo y vibrante en cada una de las ramas de la expresión humana.
El nuevo régimen, por supuesto, contribuyó al debilitamiento de la lengua regional, pero supuso una parte pequeña en un largo proceso. (…) La preferencia que la Nueva Planta dio al castellano reforzó todavía más una tendencia que muchos catalanes, durante tiempo, habían alentado. Desde el siglo XVI, por lo menos, sectores de la elite catalana había usado el castellano como su medio preferido para la expresión literaria. Cada vez mas, después de 1600, la mayor parte de los libros que los editores catalanes publicaban en la provincia eran en castellano. La situación cultural del catalán ya estaba gravemente dañada un siglo antes de la Guerra de Sucesión.” (pp 145-146)

En la práctica era imposible cambiarlo todo: se confirmaron las anteriores leyes locales, municipales y eclesiásticas, y en Aragón y Cataluña se ratificó la ley civil. Ademá, en ningún lugar se moles´to a las elites gobernantes, que siguieron manteniendo el control de la vida política.” (P 147)


Règim no absolutista. “Es costumbre calificar al régimen de Felipe V de absolutista, pero el término no tiene demasiado sentido cuando se emplea para la España de principios del siglo XVIII, y tal vez sería preferible abandonarlo. Los historiadores se dan cuenta, cada vez más, de que la etiqueta de absolutista ofrece más dificultades que soluciones. El Estado de Felipe era, sustancialmente, un Machstaat, un Estado del poder. El poder se componía, esencialmente, de un ejército permanente capaz de sofocar cualquier oposición interna, y de una organización fiscal que obtenía el dinero y los hombres necesarios. (…) Su España carecía, en general, de los dos otros aspectos básicos del Estado moderno: una centralización política efectiva e ideas de poder estatal.

El régimen de Felipe inició la centralización política, pero no fue muy lejos con ella.El intento de crear una burocracia estatal a través de los intendentes se abandonó (…). Los nobles que controlaban el gobierno central (…) continuaron dominando la administración …). Las antiguas elites feudales y muchas elites regionales siguieron dirigiendo el sistema político, porque justo nació una nueva élite burocrática cuando Felipe falleció. La estructura social fundamental que había existido durante la dinastía de los Austrias permaneció inalterada durante mucho tiempo. Tanto en la Corona de Aragón como en Castilla, la nobleza tradicional continuó controlando aspectos esenciales de la administración, la justicia y las finanzas; la organización de las estructuras económicas permanecía casi totalmente feudal. Aunque la nueva buroracia estatal, nombrada desde Madrid, empezó a dirigir sectores importantes de los asuntos políticos y fiscales, el gobierno de cada día continuó más regional que centralizado. No existían los fundamentos de un Estado centralizado.” (pp 264-265)

Castella, perjudicada entre els selges XVI-XVIII. “Durante los siglos siguientes [al XVI], los castellanos se quejaron repetidamente de que recibían pocos beneficios del Imperio y que todos los demás se beneficiaban de Castilla. Valencianos, vascos y portugueses podían tener puestos oficiales en Castilla, pero los castellanos no podían tenerlos en aquellos reinos. Durante el siglo XVII, las quejas contra el peso del Imperio se agudizaron, y Olivares representaba parte de un movimiento que deseaba que todos los españoles por igual compartiesen tanto las cargas como los derechos.” (P 272)