dimecres, 9 de gener de 2013

Reflexiones literarias (con Dante): el Mal en el mundo.



“<<El mundo por completo está desierto
de cualquiera virtud, como tú dices,
y de maldad cubierto y agravado;

mas la razón te pido que me digas,
tal que la vea y que la enseñe a otros;
que a la tierra o al cielo lo atribuyen>>

Un gran suspiro que acabó en un ¡ay!
lanzó primero; y luego dijo: <<Hermano,
el mundo es ciego, y tú de él has venido.

Cualquier causa achacáis los que estáis vivos
al cielo, igual que si moviese todas
las cosas él obligatoriamente.

Destruido sería así en vosotros
El libre arbitrio, y no sería justo
dar la alegría al bien, y al mal dar luto.

El cielo inicia vustros movimientos;
no digo todos, mas aunque lo diga,
una luz para el bien o el mal os dieron,

y libre voluntad; que si se cansa
en el primer combate contra el cielo,
luego lo vence si bien se sustenta.

A mayor fuerza y a mejor natura
libres estáis sujetos; y ella cría
vuestra mente, en que el cielo nada puede.>>”

Y por esto, si el mundo es descamina,
la causa que buscáis está en vosotros:
y verdaderamente he de explicártelo.”

            DANTE ALIGHIERI, Divina Comedia (El Purgatorio, canto XVI, versos 58-84)

 Dante se encuentra en el Purgatorio y está conversando con Marco de Lombardía, a quien le pregunta por la causa de la presencia del Mal en el mundo. Este tema es una de las cuestiones candentes de la religión católica, pese a que ha sido tratada magistralmente por diversos autores, como San Agustín o Juan Donoso Cortés.

El Mal no puede ser causa de Dios, puesto que Éste es perfecto y, por lo tanto, infinitamente bueno. Mas Dios no sería infinitamente bueno si no hubiera dotado al hombre de aquello más preciado por éste a lo largo de los siglos: la Libertad. El hombre ansía ser libre, es parte de su idiosincracia y no puede renunciar a su libertad. En esto, curiosamente, coinciden el catolicismo y el pensamiento marxista (pensemos, especialmente, en Sartre).

Todo ser humano es libre, esto es, puede elegir a voluntad qué hacer, y es libre de hacer tanto el Bien como el Mal. Si Dios nos hubiese creado sin la capacidad de hacer el Mal, nos habría hecho esclavos de su voluntad. Pero no, Dios no quiso esto, sino que quiso que fuéramos libres y que hacer el Bien saliera directamente de nuestro corazón. Inspirados por sus dictámenes, sí, pero siendo la decisión última enteramente nuestra.

Así, el Mal en el mundo es causa del hombre y su libertad. Nunca causa de Dios. Por eso San Agustín decía que el Mal es el alejamiento de Dios.  Por eso Dante, por boca de Marco, dice que si el mundo está lleno de maldad, la causa es el ser humano.

4 comentaris:

  1. El libre albedrío es una de las grandes aportaciones del catolicismo. Me sorprende que ignores ya de entrada la posibilidad de un Maligno.

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  2. No lo ignoro. Mas, ¿cuál es el origen del Maligno? El alejamiento de Dios. Por eso se le llama ángel caído. En esta reflexión no hablo de la existencia o de la no existencia del Diablo, sino del hecho que el Mal que, efectivamente, existe en nuestro mundo no es causa de Dios, sino del hombre, puesto que es el que peca en el momento en que se aleja de las enseñanzas de Cristo.

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  3. No puedo entrar a debatir contigo ni sobre el “uno” ni sobre “el mal”… pero sí puedo agradecer tus artículos/textos y desear que sigas así, motivándonos y enseñándonos.
    Y lo digo en un momento “triste” porque me acabo de enterar del cierre de una buena, muy buena página… http://filosofiaehistoricidad.blogspot.com.es/ y todos los “cierres” producen una cierta depresión…
    De nuevo, gracias.

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  4. Gracias por los elogios, Mora, pero no pretendo enseñar, únicamente compartir reflexiones sobre temas que me parecen importantes o dignos de ser tratados.

    Ése era mi antiguo blog, que no sé por qué motivo se borró.

    Un saludo.

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