dimecres, 17 d’octubre de 2012

Jacint Verdaguer y España

Jacint Verdaguer es uno de los más grandes poetas que ha dado España. Según Menéndez y Pelayo, fue el poeta “de más grandes dotes narrativas de cuantos viven hoy en España”. Tanto impresionó el poeta catalán al gran erudito castellano. Pero Jacint Verdaguer es algo más que un gran poeta. Es una de las mayores y más importantes figuras de la Renaixença catalana, ese movimiento cultural y literario del siglo XIX que entroncó con el movimiento político del siglo XX que fue el catalanismo. Hoy me gustaría mostrar cómo ese irrepetible poeta que fue Verdaguer fue (y esto se refleja en su obra) un ferviente catalanista al mismo tiempo que un apasionado españolista. No hay que olvidar que el catalanismo político del siglo XX (heredero, como hemos dicho, de la Renaixença) fue, en sus inicios al menos, una variante del Regeneracionismo español (que no por ser catalán dejaba de ser español, y así lo sentían los catalanistas de antaño). En este artículo me centraré en la idea de España y la españolidad de Cataluña en la obra de mossèn Cinto.
Su poema “A Barcelona” (que por cierto empieza con un fragmento del Quijote) viene precedido en su libro Pàtria de otro poema titulado “A la verge de Montserrat” [“A la virgen de Montserrat”], que dice:

“Vostre blau mantell és gran;
abrigau tota l’Espanya,
 lo regne de vostre amor,
com un niuet sota l’ala”

 [“Vuestro mantel azul es grande;
 abriga toda la España,
 el reino de vuestro amor,
 com un nidito bajo el ala”].

Vemos cómo Verdaguer hace extender el piadoso manto de la Virgen de Montserrat (auténtico símbolo religioso representativo de Cataluña) a toda España. Algo parecido hace en su magnífica obra Canigó, en la que describiendo esta catalana montaña, la llama “gegant d’Espanya/ d’Espanya i català” [“Gigante de España/ de España y catalán”]. En su poema “Enyorança” [Añoranza] presenta a un catalán que vive en Alemania, lejos de su patria, y siente una terrible añoranza:

“No és veritat que en Munic (…)
 vostres ulls llagrimejant
 se giraven vers Espanya?”

 [¿No es verdad que en Múnic (…)
vuestros ojos lacrimosos
 se volvían hacia España?”].

Verdaguer aborda también la Guerra de la Independencia, que en Cataluña se llamó Guerra del francès. Algunos historiadores independentistas afirman que ambos términos aluden a guerras distintas, pues los catalanes no defendían España, sino Cataluña. Sin embargo, Verdaguer afirma la tesis contraria (defendida también por muchos historiadores) en su poema “Catalunya a l’any vuit” [“Cataluña al año ocho”], en el que presenta a un Napoleón invadiendo a una dormida España, pero

“lo ferreny català, que estava alerta,
 sa mare pàtria al contemplar captiva
 exclamà, al coll posant-se lo trabuc:
 -Mentre el lleó d’Espanya se desperta,
 jo alçant-ne el sometent, àliga altiva
 vaig a esperar-te en los turons del Bruc”

[“el férreo catalán, que estaba alerta,
 su madre patria al contemplar captiva
exclamó, poniéndose al cuello el trabuco:

-Mientras el león de España se despierta,
 yo alzándole el sometent , águila altiva
 voy a esperarte en los montes del Bruc”]

No hay que ser muy avispado para ver cómo Verdaguer inserta la tradición catalana (que hoy los separatistas quieren desvincularla del resto de España) dentro de la tradición genérica española, sin que eso suponga una merma de la catalanidad de lsa tradiciones culturales e históricas catalanas. Por eso también puede dedicar una poesia a la Batalla de Lepanto, en la que presenta a los catalanes totalmente integrados, tanto religiosa como nacionalmente, en el ejército español, orgullosos tanto de sus peculiaridades regionales como de su nacionalidad española. En su prosa también encontramos pasajes en este sentido. Así, en su discurso presidencial de los Jocs Florals de Barcelona de 1881, después de unos comentarios a las gestas de Jaume I el Conqueridor y del Cid, dijo: “La Tizona del Cid iel Tisó de Jaume I són les dues plomes d’or amb què Castella i Catalunya han escrit ses dues colossals i glorioses epopeies” [“La Tizona del Cid y el Tisó de Jaime I son las dos plumas de oro con las que Castilla y Cataluña han escrito sus dos colosales y gloriosas epopeyas”]. Así, Cataluña, dándose glorias y hombres excelentes a sí misma, se las da también a España, pues los grandes catalanes son grandes españoles, como deja entrever en su poema “La mort de Balmes” [“La muerte de Balmes”]:

“A Espanya donà una estrella
 lo cel, donant-li aqueix fill”

[“A España dio una estrella el cielo,
dándole este hijo”]

Pero la gran pasión española que inundaba el alma de Verdaguer se aprecia más claramente que en ninguna otra obra suya en L’Atlàntida. El poeta nos presenta a Colón, que oyendo la historia de los atlantes y su final, con la lucha de los titanes contra Dios, ve cómo la estrella perdida de la Atlántida pasa a la gloriosa España. El poema termina con estos españolísimos versos:

“Veu morgonar amb l’espanyol imperi
 l’arbre sant de la Creu a altre hemisferi,
 i el món a la seva ombra reflorir;
 encarnar’s-hi del cel la saviesa;
 i diu a qui s’enlaira a sa escomesa:
 -Vola, Colon…ara ja puc morir!”

[“Ve zarpar con el español imperio
 el árbol santo de la Cruz a otro hemisferio,
 y el mundo a su sombra reflorecer;
 encarnándosele del cielo la sabiduria;
 y dice a quien levanta el vuelo en su cometido:
 - Vuela, Colón…¡ahora ya puedo morir!”]


Podríamos seguir mostrando citas y más citas del maestro Verdaguer que demuestran que su catalanidad nunca estuvo reñida con su españolidad, más bien lo contrario: su catalanidad alimentava su españolidad. Y no es el único: la literatura catalana está llena de fervorosos españolistas (sin por ello dejar de ser catalanes e incluso, en algunos casos, catalanistas). Hay que evitar la instrumentalización de estos grandes poetas por parte de los independentistas y devolverlos al lugar que les corresponde, que además es el lugar que ellos sentían como suyo: en las páginas de oro de la literatura española.

3 comentaris:

  1. manipula, manipula que algo queda... si el nacionalismo separatista catalán es negativo, el nacionalismo egocentrista españolista aún es peor... dejar de utilizar a los poetas para vuestros intereses políticos... lo malo que los que expresan estas ideas nacionalistas españolas, no creen que ellos son más nacionalistas que los separatistas. en fin.....

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  2. Señor "Anonim" no invente cosas. Los versos ponen lo que ponen. Lo triste es que en la Fundación "Verdaguer" en el pueblo de Folgueroles han eliminado estos versos al público. Esto si que es una manipulación... entre todos pagamos la fundación y ellos la "recortan"
    Manuel

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  3. Qué artículo más interesante. Chicos, echad un vistazo a los años de vida que os queda y veréis lo insignificante que resulta hacer leña de las buenas obras del mundo entero por quienes cruzan este valle de lágrimas faltos de entendimientos. España, Cataluña, etc, estará ahí siempre y no en las arcas de los dineros de los monarcas, presidentes de repúblicas, etc y etc. A mí, me gusta que la gente sea libre de sentirse y hacer cosas diferentes para que yo pueda enriquecerme y disfrutar de estas personas con ilusión y alegría de la vida. Yo, soy de Mirelox, pueblo que no tiene nada, no tiene riquezas ni nada de hermosura, pero existe, claro, no interesa ¿verdad? y todos pasan de largo cuando no hay nada donde rascar como en lo Españól, en lo Catalán, etc, en lo nada de nada, todos al tajo donde hay cofre de los cofre de los tesoros¿verdad?. Buen artículo. A ver, recordad que muchos de los que estás leyendo este comentario no viviréis más de veinte años y de los cuales ni la mitad decentemente. Seamos coherentes y respetuosos con el prójimo y la historia, y los intereses personales menos cuentos.

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